Respiración en el sistema de Lohan
El sistema de Lohan Chi Kung está compuesto por varias formas dedicadas al entrenamiento en distintos niveles. La primera forma y una de las más conocidas es Las 18 manos de Lohan, que se centra en el entrenamiento de Las Puertas y prepara el cuerpo para afrontar el resto de las formas.
En el segundo nivel se encuentra la forma Siu Lohan (pequeño Buda), más dirigida al entrenamiento respiratorio y energético a nivel interno (Nei Dan). En esta forma podemos encontrar la mayoría de las técnicas respiratorias que hemos visto en el apartado anterior.
En el tercer nivel se encuentra la forma Dai Lohan (gran Buda), reservada en su día para aquellos aspirantes que hubieran demostrado su compromiso, adquiriendo la maestría en las dos formas anteriores. Este último nivel está dirigido al cultivo del Shen y el entrenamiento es profundamente meditativo, desarrollándose a través de ejercicios en posición sentado y tumbado.
De esta manera el sistema de Lohan Chi Kung propone un entrenamiento específico para cada uno de Los Tres Tesoros. Las 18 Manos desarrollan la energía Jing o prenatal, el Siu Lohan se enfoca en el Qi o energía postnatal y el Dai Lohan trabaja con el Shen o energía espiritual.
Introducción al Siu Lohan
En esta forma se entrena intensivamente la respiración, aplicando un patrón que se mantiene durante toda la forma en el que se trabaja sobre los tres centros respiratorios y los tres tantién.
- Respiración abdominal > tantién inferior > sonido AH > estimula el Jing.
- Respiración pectoral > tantién medio > sonido OH > estimula el Qi.
- Respiración clavicular > tantién superior > sonido UH > estimula el Shen.
Este tipo de respiración tonifica y estimula el Jing y lo hace ascender, nutriendo y activando el Qi, movilizando la energía por la órbita microcósmica, hacia el Shen, purificando y aumentando su caudal.
El entrenamiento avanzado de la forma se desarrolla con diferentes movimientos dirigidos a equilibrar los distintos canales y órganos. Con el trabajo básico el resultado es una limpieza interna a nivel general, el aumento de la energía física y mental, mayor claridad y un aumento significativo de la capacidad respiratoria.