El origen del Chi Kung (Qi Gong). - Escuela Zoreda

El origen del Chi Kung (Qi Gong).

El origen del Chi Kung es tan antiguo que se mezcla con leyendas de chamanes, emperadores, hechiceros y héroes de todas las épocas. Este arte del cultivo de la energía interna es una de las joyas de la cultura china, custodiada durante siglos en los templos por guerreros legendarios.

Las raíces del Chi Kung

Para empezar, debemos tener en cuenta que Chi (Qi), significa energía (en el más extenso sentido de la palabra) y Kung (Gong) se puede traducir como cultivo, desarrollo o entrenamiento. Para encontrar su raíz vamos a utilizar el concepto más amplio posible que incluya cualquier práctica enfocada a desarrollar, entrenar o cultivar cualquier tipo de energía.

Si nos remontamos a los orígenes de las sociedades humanas en cualquier lugar del mundo, podemos comprobar que los fenómenos naturales como incendios, tormentas, huracanes o sequías se comprendían como efectos de la actividad de poderes o energías externas al hombre.

De igual modo, a nivel interno, la concepción de un hijo, las pasiones, la enfermedad o la muerte, también eran producto de el influjo de estas energías que en diferentes culturas se convertirían en ídolos y dioses, creando un sinfín de filosofías y cultos que trataban de explicar los fenómenos y su significado.

En este contexto de búsqueda de sentido, surge una figura presente en todas las culturas y que tuvo mucho que ver con el origen del Chi Kung: el chamán.

El Chamán en los albores del Chi Kung

La figura del chamán como una persona capaz de interpretar las señales de la naturaleza y fundirse con ella para descifrar sus mensajes y cuidar así de su pueblo, surge en china hace aproximadamente cinco mil años en las sociedades tribales de la época.

Con el tiempo, esta figura cobra mayor importancia a medida que la sociedad se organiza y los reyes y generales solicitan el consejo y los cuidados del chamán para tomar decisiones relevantes en armonía con los designios de la naturaleza y recuperarse de la enfermedad o prepararse para la batalla.

En este momento surge la incipiente consciencia de las energías físicas externas, sus transformaciones y su correlación con las energías emocionales y psicológicas que desembocarían en la teoría del Yin Yang y Los Cinco Elementos, al concebir al ser humano como un microcosmos, reflejo de un macrocosmos que lo sostiene.

Esta consciencia y su aceptación por la sociedad de la época es el origen de la búsqueda de la armonía y el lugar natural del ser humano en la creación. Esa búsqueda es la raíz del Chi Kung. Esta misma raíz es la madre de dos caminos de sabiduría que han dado sentido y aportado profundos conocimientos a la práctica: la medicina tradicional china y el taoísmo.

El taoísmo y la unidad con el Tao

El taoísmo, a lo largo de sus casi 3000 años de existencia, se ha ramificado en diversas vías, escuelas y sectas. Muchas de ellas se alejan diametralmente de la esencia del taoísmo primitivo y clásico, que dio frutos de incalculable valor para la humanidad como el Tao Te King o el Nan Hua Zhen Jing.

Este taoísmo esencial que describen los textos clásicos, busca la conexión y la armonía con el Tao, la esencia primordial del universo. El propio Lao Tsé dejó escrito que el modo de alcanzar la salud óptima era “concentrarse en el Chi y lograr la paz”. Este propósito de sencillez y conexión trascendente, influyó profundamente en las primeras prácticas respiratorias taoístas para aumentar la longevidad que se pueden datar antes del 300 a.C.

La búsqueda de la longevidad

Encontrar la armonía y la unidad con el Tao lleva su tiempo y es por ello que los taoístas siempre estuvieron muy interesados en vivir lo más posible. Conviene también saber que no se contemplaba ningún tipo de continuación después de la muerte, que significaba la separación de las energías que daban existencia a la vida humana, lo que animaba a los practicantes a cuidar su salud y prolongar al máximo su esperanza de vida.

El cultivo de la longevidad se volvió un arte para los taoístas, que en su mayoría se retiraban a las montañas a vivir una vida sencilla en conexión con la naturaleza. En ese contexto, desarrollaron potentes prácticas de meditación, ejercicios físicos y respiratorios para mantener esas energías vivas y en equilibrio.

Estas prácticas constituyen una pieza esencial en el origen del Chi Kung, muchas de las cuales se han perdido, aunque la esencia de los movimientos y su propósito se mantienen en muchos sistemas como el Chi Kung de los Cinco Animales.

Origen del chi kung

La alquimia taoísta en el Chi Kung

Entre los siglos II y VI la práctica taoísta se ramificó con el paso de los siglos y una de las escuelas más influyentes en la práctica de Chi Kung fue la escuela del taoísmo alquímico. Sus prácticas se enfocaban en obtener la inmortalidad tras dejar el cuerpo y permanecer en armonía con el Tao tras su muerte física.

Para lograr este objetivo se desarrollaron dos caminos que a su vez crearon dos escuelas, la del elixir externo (Wai Dan) y la del elixir interno (Nei Dan). Estas dos escuelas disentían esencialmente en los métodos para lograr una inmortalidad que se aparecía también de manera ligeramente diferente en cada una.

Mientras la escuela del elixir externo trataba de fabricar una píldora de la inmortalidad a base de hierbas, metales y otros productos, con un sistema de calderas, serpentines y alambiques. La alquimia interna consistía en realizar un proceso semejante en el interior del cuerpo humano, utilizando para este fin as diferentes áreas anatómicas.

Esto implicaba el entrenamiento respiratorio, meditativo y físico que permitía al practicante condensar y movilizar su energía interna a voluntad y dirigirla hacia aquellas zonas donde se realizaba el proceso de purificación interna según la práctica. Este entrenamiento fue adoptado por el Chi Kung para fortalecer la salud y equilibrar la energía interna con resultados asombrosos.

Conclusiones

Aunque para abordar este tema con rigor y poder entender en profundidad el contexto histórico, la evolución cronológica y las muchas influencias que han intervenido en el desarrollo del Chi Kung necesitaría mucho más tiempo y espacio, creo que puede ser útil sintetizar aquí las principales corrientes que dieron lugar al origen de estas prácticas.

  • Hace más de 3000 años surgió la figura del chamán y la consciencia de las energías externas e internas que influyen en la existencia y la plenitud del ser humano.
  • En torno al 300 a.C. ya existen textos que hablan de prácticas respiratorias para el cultivo del Chi.
  • Entre los s. II a.C. y s. II d.C, los taoístas desarrollan prácticas de Chi Kung para mejorar la salud y la longevidad.
  • Entre los s. II y VI surge el taoísmo alquímico que dota al Chi Kung de un sistema para aumentar y dirigir el caudal de energía dentro del cuerpo.

Como conclusión podemos decir que el origen del Chi Kung se remonta a las primeras prácticas chamánicas y se desarrolla inicialmente apoyado en el taoísmo clásico y alquímico. Esto sería imposible sin el concepto de Chi (qi) adquirido de la medicina tradicional china, de la que el Chi Kung ha tomado gran parte de su estructura y conocimientos.

Para simplificar y hacerlo más comprensible, he dejado fuera de este esquema importantísimas influencias como la medicina tradicional, la rama escolástica o la escuela marcial que se desarrolla a partir del s. VI. Desarrollaré algunos de estos temas en próximas entradas.

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Espero que hayas disfrutado de este post 🙂

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